
COMPRESIÓN MAXILAR O PALADARES ESTRECHOS
Alteración transversal que puede presentarse en niños, adolescentes o adultos. Su manifestación clínica se puede manifestar como una mordida cruzada posterior, un arco superior estrecho y un paladar profundo.
Puede estar relacionada con factores como respiración oral, alteraciones en la función de la lengua y malos hábitos orales.
Su tratamiento oportuno permite mejorar el ancho del maxilar y la posición de los dientes, favoreciendo la respiración nasal y la armonía facial. Para ello utilizamos un disyuntor maxilar, especialmente durante el crecimiento.


CLASE III
La Maloclusión Clase III corresponde a una alteración de la mordida en la que el arco dentario superior se encuentra por detrás del inferior.
Esta condición puede tener un origen dentario o esqueletal.
¿Por qué es importante tratarla tempranamente?
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Para evitar efectos progresivos irreversibles en los tejidos blandos o cambios óseos
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Para mejorar la oclusión o mordida
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Para mejorar la estética facial
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Para simplificar un tratamiento de segunda fase


CLASE II
La Maloclusión Clase II corresponde a una alteración sagital de los arcos dentarios, donde el arco superior se encuentra por delante del arco inferior. Los incisivos superiores se pueden encontrar hacia adelante o inclinados hacia atrás.
Cuando los incisivos superiores están muy hacia adelante, un traumatismo leve puede aumentar significativamente el riesgo de fractura dentaria.
Paciente de 8 años de edad con incisivos superiores inclinados hacia adelante en tratamiento con aparato de ortodoncia 2x4
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Trastornos de la erupción de los caninos superiores
Los trastornos de la erupción de los caninos ocurren cuando estos dientes siguen una trayectoria anormal, dificultando o impidiendo su correcta erupción.
Si no se detectan a tiempo, pueden provocar:
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La retención del canino
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La reabsorción de las raíces de dientes vecinos, especialmente de los incisivos laterales superiores.
Una detección temprana permite realizar medidas preventivas y tratamientos sencillos. Por ello, se recomienda una evaluación radiográfica alrededor de los 8 años, según cada caso.
Canino superior izquierdo retenido generando reabsorción de la raíz del incisivo lateral

MORDIDA ABIERTA
Corresponde a una anomalía dentomaxilar en que los dientes anteriores no contactan entre sí. Casi siempre viene acompañada del hábito de succión como factor etiológico (como chuparse el dedo, chupete o mamadera), pero también podemos encontrar otros factores como el empuje lingual, respiración oral y patron de crecimiento.
Paciente con mordida abierta en tratamiento con un aparato biteblock con rejilla lingual
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MORDIDA PROFUNDA
La mordida profunda ocurre cuando los dientes superiores cubren en exceso los dientes inferiores.
Aunque muchas personas creen que es solo un problema estético, en realidad puede afectar la salud y la función oral.
Con el tiempo, una mordida profunda puede provocar:
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Mayor desgaste de los dientes.
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Lesiones en las encías o en el paladar por el contacto excesivo entre los dientes.
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Sobrecarga en los músculos y en la articulación de la mandíbula, pudiendo generar molestias o dolor.
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Alteraciones en el crecimiento y desarrollo de la sonrisa.
Paciente adulta tratada con alineadores invisalign


ANOMALÍAS INTRAMAXILARES
Durante el crecimiento y desarrollo de los dientes pueden presentarse diferentes alteraciones que, si se detectan a tiempo, pueden corregirse de forma más simple y con mejores resultados.
Algunas de las más frecuentes son:
I. Número de dientes: Pueden existir dientes de más (supernumerarios) o faltar algunos dientes que deberían desarrollarse (agenesias).
II. Tamaño de dientes: Algunos dientes pueden ser más grandes o más pequeños de lo habitual, afectando la mordida y la estética de la sonrisa.
III. Pérdida de estructura dentaria: Las caries, los traumatismos o la pérdida prematura de dientes temporales pueden alterar el espacio disponible para los dientes permanentes.
IV. Posición de los dientes: Es frecuente encontrar dientes apiñados, girados o que erupcionan en una posición incorrecta. Cuando estas alteraciones se tratan oportunamente, es posible prevenir problemas más complejos en el futuro.
Un diagnóstico temprano permite guiar el desarrollo de la sonrisa y favorecer un tratamiento más simple, estable y predecible.





